Con la presencia de organzaciones de más de 30 Países de América, pasaron por el Comité Americano IUSY 2009 importantes personalidades de la política argentina como: Gerardo Morales, Rubén Giustiniani, Oscar Aguad, Miguel Lifschitz, Marcelo Stubrin, Hermes Binner y Ernesto Sanz.

“Presidente Raúl Alfonsín”
EL ROL DEL SOCIALISMO ANTE LA CRISIS GLOBAL
UNA MIRADA DESDE AMÉRICA.
Los cambios mundiales del actual período histórico
La actual crisis radica en el sistema capitalista en sí, no es solo financiera. Es un problema estructural del sistema, que fue generado a causa de las lógicas desiguales de base del sistema, que llevan a la concentración de capitales en un sector muy reducido de la sociedad y que no son administrados equitativamente, generando una clase que no puede satisfacer sus necesidades básicas. El capitalismo manda consumir y la economía lo prohíbe. El problema de las civilizaciones no se solucionará hasta que no se solucionen las desigualdades de base.
En la década de los 90 el sistema tuvo un dinamismo formidable, gracias al respaldo de las políticas neoliberales de los gobiernos imperantes. El neoliberalismo incentivó la desigualdad y la desprotección de las sociedades, empobreciendo a los pueblos a niveles inhumanos. No hubo políticas sociales que respaldaran el bienestar de las civilizaciones latinoamericanas.
Las contradicciones del sistema capitalista neoliberal generaron su fracaso, y mientras la posibilidad de continuar con los parches que no solucionan el problema si no planteamos alternativas. Las desigualdades llegaron a niveles extremos, lo que provocó en el capitalismo un replanteamiento de las políticas económicas a seguir para que el sistema no se quiebre. Empezando a utilizar el Estado como herramienta para intervenir en estos asuntos.
El declive del imperio estadounidense, fue dado por el crecimiento de otras economías en el mundo que se presentan como grandes competidores y por la agudización de sus contradicciones internas. El control político y económico en el mundo ya no está concentrado en manos de Estados Unidos, los países subdesarrollados ya dependen menos de éste.
Se abrieron nuevas ofertas y posibilidades a los países subdesarrollados, permitiéndoles avizorar otras oportunidades de crecimiento e “independencia” económica. Hay relación directa entre el declive del imperio estadounidense y la crisis del sistema actual.
El quiebre del pensamiento neoliberal fue sucedido por una oleada de gobiernos de izquierda y progresistas en América Latina. Teniendo la posibilidad para nuestro continente de construir una unidad política sin precedentes. Esto se debe fortalecer aún más, consolidando los avances, profundizando los cambios estructurales e incentivando a la integración regional hasta el punto de lograr una unidad política y económica que nos de independencia real del resto del mundo.
Los impactos de la crisis sistémica: Riesgos y oportunidades.
Estamos ante una crisis y comprobación de la inviabilidad del sistema capitalista neoliberal. La coyuntura económico-política global da cuenta de una acumulación de capital en manos de una minoría que monopoliza los medios y los modos de producción, y ha definido el rumbo social, cultural, ambiental y geográfico del planeta.
La concentración del poder económico ha elegido el poder político, marcando el camino de los sistemas democráticos de los países.
El centro del poder se ha beneficiado de las políticas neoliberales de privatización y de priorización del sistema financiero. Las consecuencias de la aplicación ambiciosa del sistema actual radican en el incremento de la desigualdad, la agudización de la pobreza extrema, y la apatía en la población a participar en procesos políticos.
La globalización con impulso del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional ha fracasado. Las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países más industrializados del mundo han provocado una aguda situación de violación a los
Derechos Económicos, Sociales, Culturales, Ambientales que constituyen parte importante de los derechos humanos en el mundo.
Socialmente el derecho al trabajo es el tema más incisivo en la crisis, el desempleo, ha generado un aumento en la pobreza, provocando el sufrimiento de familias y pueblos enteros, provocando el desplazamiento, la inmigración e inestabilidad política en todo el territorio del continente Americano.
El capitalismo no es un fenómeno de la naturaleza, sino una opción política. Por esto hoy es urgente en el marco de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas, el debate político ideológico del accionar Socialista como modelo viable, en nuestros países y de forma internacional.
Enfrentar las amenazas
América Latina, enfrenta obstáculos a su fortalecimiento como región, que se traducen en amenazas para el desarrollo soberano del mismo.
En los últimos años, nuestra región vivió un caso de amenazas a la paz, entre Colombia y Ecuador, el cual resulto una clara violación a la integridad territorial del Estado ecuatoriano, y que lamentablemente ese acto de agresión no fue condenado efectivamente por un organismo internacional. En este incidente no solo se agredió a Ecuador, sino también a México con las muertes de ciudadanos de este país.
El reciente Golpe de Estado en Honduras representa un daño y un retroceso al proceso que se venía dando en la consolidación de los sistemas democráticos de los países latinoamericanos. Contra este tipo de acontecimientos que agreden el sistema republicano, el respeto por las instituciones democráticas y el estado de derecho, nuestros países deben comprometerse a realizar todas las acciones pertinentes para que el golpe no se sostenga, exigir el retorno del gobierno legitimo electo y para que no se repitan esos flagelos en otros estados.
La movilización de la 4ª Flota Naval de los Estados Unidos por los mares de Latinoamérica, aumenta la tensión en la región y provoca que los estados miembros de América Latina se sientan amenazados y se coloquen en alerta, debido a la posición imperialista, que es constante, de público conocimiento y que tiene conexión con la política internacional que ha mantenido dicho país con nuestro continente a lo largo de varias décadas.
Además, la implementación en Colombia de siete bases militares estadounidenses resulta un elemento que provoca tensiones entre los países, por considerarla una intromisión bélica de los Estados Unidos en los asuntos de la región, alegando fines poco claros y que generan desconfianza.
La IUSY defiende la paz como un principio fundamental para nuestra existencia como humanidad y se posiciona radicalmente contraria a todos los tipos de guerra y conflictos militares.
Además, las corrientes de pensamiento que nos indicaban, proteccionismo, la idea del libre mercado como principio fundamental de toda economía, el estado al servicio de los intereses de los empresarios y de las corporaciones, nos han dado resultados negativos: estos viejos remedios han profundizado la crisis económica, política y social.
Nuestra naturaleza: el cambio climático.
La lectura de nuestros errores (en base a datos expuestos por la ciencia y que resultan inobjetables) nos deja realidades que tenemos que aceptarlas y en ese sentido podemos decir que los científicos climáticos han demostrado que existirán periodos de más olas de calor, sequías más largas, un nivel del mar en aumento, situaciones de lluvias más frecuentes y huracanes más fuertes; como consecuencia del derretimiento de los glaciares que cada vez es más progresivo puede resultar la desaparición de regiones importantes del planeta; en el transcurso del siglo XXI la temperatura mundial podría aumentar en más de 5 grados y todo esto (que solo constituye algunas de las consecuencias) tiene su causa en la emisión de gases de efecto invernadero.
El Comité Americano de IUSY entiende que la problemática que plantea el cambio climático trasciende hacia el campo de la economía y el sistema y exhorta a las naciones al debate al respecto y así también la necesaria profundización en lo que hace a las energías limpias y la transferencia de las mismas para una participación más democrática en los beneficios del desarrollo sustentable a largo plazo. Así también considera que no se puede cargar el peso de las consecuencias a los países en desarrollo y menos aun en las naciones subdesarrolladas.
El Comité Americano de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas tiene la plena convicción de que las soluciones a estos problemas existen y las mismas resultan impostergables para las naciones del mundo, está en peligro nuestra sobrevivencia y los gobiernos deben asumir un compromiso más firme al respecto, es el momento de exigir a quienes no entienden el problema como algo vital, a aceptar y cumplir las decisiones establecidas en el protocolo de Kioto e inclusive a que los estados puedan alcanzar un acuerdo sobre políticas más profundas para contrarrestar al cambio climático y lograr un equilibrio de nuestra naturaleza en Copenhague, durante la 15 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
Construyendo alternativas
Frente a las incertidumbres de la inestabilidad ocasionada por la crisis internacional, el socialismo, considerado muerto por los propagandistas del fin de la historia, retorna al escenario, como posible y necesario. Luchamos por un mundo conducido por un sistema alternativo al capitalista, donde atender las necesidades humanas, no la ganancia, sea el centro de su funcionamiento; donde el ser humano y la naturaleza tengan una relación armónica para garantizar el derecho a todas las formas de vida; donde los derechos fundamentales de hombres y mujeres sean respetados sobre todas las circunstancias; donde no existan divisiones entre quienes tienen y quienes no tienen condiciones de producir los medios de su vida; y donde los pueblos expresen y produzcan su cultura libremente sin ser discriminados o discriminar.
Las tentativas de construcción de sociedades basadas en estos conceptos deben ser apoyadas y estimuladas. Para eso es estratégico que desde hoy implementemos un nuevo modelo de desarrollo en nuestros países que sea democrático, popular y sostenible. Su construcción depende del protagonismo del pueblo, garantizando los instrumentos para que este proyecto sea conducido desde abajo.
El subcontinente sudamericano tiene un rol estratégico en la propuesta y construcción de las alternativas a la crisis. No solo por recibir sus impactos con menos intensidad que el de las naciones desarrolladas, como principalmente porque en él está en curso un fuerte movimiento político, social e ideológico de contestación al actual orden mundial.
La importancia histórica de la incidencia internacional soberana que tiene la región es por lo tanto, un factor fundamental para la proposición de una nueva arquitectura del mundo post-crisis, a empezar por los organismos internacionales.
El G20, mientras que reúne más países que el G8, no se configura como una alternativa democrática para tratar los cambios necesarios, pues mantiene la misma lógica excluyente: no involucran ni a los países más pobres ni a los pueblos. El FMI continúa exigiendo las mismas contrapartes neoliberales a los gobiernos a quienes conceden créditos, profundizando sus vulnerabilidades, no lo contrario. Además, su dirección permanece en las manos de aquellos que generaran las crisis: las clases dominantes de los países desarrollados. La OMC sigue siendo un órgano que sustenta el proteccionismo de los mercados centrales y trata como mercancía derechos fundamentales de los seres humanos.
Por eso, es necesario insertar la OIT en los espacios internacionales de decisión y fortalecer la ONU desde una profunda reforma democrática que le permita tener un rol más decisivo para garantizar los intereses de los pueblos y naciones explotadas.
Una mirada en los procesos de integración regional de América Latina, con la creación de órganos como la UNASUR, el Banco del Sur, el Consejo de Defensa, el Parlasur y otras iniciativas son un ejemplo de modelo alternativo de relación horizontal y solidaria entre naciones a ser estimulado.
La Juventud cumple un rol estratégico
La actual generación de jóvenes, sigue siendo profundamente influenciada por el pensamiento capitalista neoliberal de consumismo, individualismo y competitividad.
Por eso, son principalmente las y los jóvenes los que tienen la responsabilidad histórica por el movimiento de contra-hegemonía ideológica, insertando valores de colectividad, solidaridad e igualdad en la práctica cotidiana de las personas.
Además, para construir otro mundo posible serán necesarias muchas décadas de lucha permanente en un esfuerzo de largo plazo. Por lo tanto, en un período de transición de la geopolítica mundial, nuestros retos como juventud, que acompañaremos este proceso como actores políticos por más tiempo, son más grandes y comprometedores.
Nuestro presente y consiguientemente, nuestro futuro está siendo definido por la lucha política e ideológica de ahora. Por esto, la transformación hacia un nuevo futuro para la humanidad tiene que ver con la transformación de nuestras realidades hoy.
Es fundamental que se implementen políticas públicas de juventud y cambios estructurales para garantizar trabajo digno, educación y salud pública de calidad a todos y todas, la distribución igualitaria de la riqueza producida, la tierra y el poder político, y combatir la mercantilización de las personas y todos los tipos de opresión.
Un mundo donde se garantice la vida y felicidad de todos los seres existentes depende de nuestra lucha por una sociedad libre y justa.
Si juntos compartimos un ideal y los mismos objetivos para cambiar la realidad de América, en nuestras manos están las llaves para llevar a la práctica tan anhelado sueño.
Buenos Aires, 5 de Octubre de 2009.-
.jpg)
